Supongo que alguno de vosotros se habrá dado cuenta de que en Yellow Plug cada vez más hablamos sobre el splitboard. Nos gusta tanto este deporte que decidimos organizar, junto a un maño apodado Koskolva, una quedada. Para ser la primera, pusimos el listón muy alto y nos aventuramos en los picos más altos de los Pirineos y es que en Mayo no podía ser otro que el glaciar de Maladetas. La fecha elegida fue del 3 al 5 de este mes y la quedada se promovió a través del foro splitboarder.es. Los chicos de Splitboard Mag amablemente colgaron en su facebook toda la info sobre la primera KDD Splitboarder.es/Yellow Plug.
Sinceramente no teníamos muchas espectativas y pensábamos que como mucho estaríamos 3, que es lo que parecía en un principio, pero al final fuimos 10 los que nos aventuramos a viajar hasta los Llanos del Hospital (Benasque) nuestro punto de partida. Todos llegamos casi de noche y nos reunimos para planificar la ruta del sábado.
A las 5:30 sonaba el despertador y nadie quería levantarse pero en las fechas en las que estamos o madrugas o ya te puedes olvidar de surfear buena nieve. Koskolva sería el encargado de llevarnos hasta nuestra meta, el Pico de la Maladeta (3.308 m). Al final salimos a las 7, con media hora de retraso, dirección al refugio de La Renclusa. Tardamos casi 2 horas y allí nos reunimos a tomar un tentenpié, ya que después nos esperarían 4 horas de ascenso en palas de hasta 40º de desnivel. En un grupo de 10 personas, cada uno llevaba su ritmo y se empezaron a formar grupos y los de Bilbao (que parece que no se cansan nuncan) lideraban la marcha.
A 2.800 m alguno decidió dejar el ascenso y disfrutar ya de la bajada, aunque los demás seguimos. A 3.000 m tuvimos un pequeño percance con un compañero que se empezó a encontrar muy mal y tuvo que abandonar, acompañado por otros 2 que le ayudaron en el descenso. El resto del grupo alcanzamos los 3.150 m del Collado de la Rimaya y las condiciones eran perfectas para hacer cumbre, pero pensando en los que estaban abajo decidimos por el contrario descender. Nos esperaba nieve polvo y palas de 40º. Cada uno marcó su propia línea y todos disfrutamos al máximo bajando. Era nuestra recompensa tras 6 horas de subida y nadie se imaginaba que la calidad de la nieve podía ser tan buena en Mayo. Todos llegamos emocionados a La Renclusa con una sonrisa de oreja a oreja, sanos y salvos. Tocaba entonces la vuelta hasta el parking.
Al día siguiente, me tocaba a mí llevar al grupo al Pico de Alba. El grupo se redujo en esta ocasión a 6 personas, ya que las fuerzas escaseaban después del día anterior. Aún así subimos por los Tubos de Paderna y no tomamos el camino más fácil, que hubiera sido rodearlos. No pudimos alcanzar la cumbre del Pico de Alba porque se nos echó el tiempo encima y la vuelta a casa para algunos era de hasta 450 km…y además el lunes había que trabajar. Disfrutamos de la bajada y para mí ha sido el cierre de temporada perfecto. Sin duda habrá más quedadas de splitboard y seguro que los que viajamos hasta allí volveremos el año que viene encantados, ya que la experiencia ha sido enormemente positiva. Me gustaría dar las gracias a todos los participantes y anunciaros que el próximo año la organizaremos de nuevo. Me quedo con la experiencia y con los nuevos amigos (que parece que nos conocemos de toda la vida) y ese bañito en una bañera termal natural en medio de la montaña (que no os voy a desvelar dónde está, así que cada uno la tendrá que buscar por sí solo).Hasta el año que viene.























































